Elige idiomas que puedas mantener
Observa qué idiomas usa realmente tu clientela y qué dudas atiende el personal. Es mejor mantener dos versiones correctas que abrir muchas y dejarlas incompletas. Define quién revisará cada traducción cuando cambien recetas, precios o promociones. El idioma adicional forma parte de la operación diaria, no es un trabajo que se termina una vez.
Antes de traducir, fija la versión base: nombres, ingredientes, variantes y condiciones. Si el texto original es ambiguo, esa ambigüedad se multiplicará. Evita traducir literalmente el nombre de un plato tradicional cuando su explicación sea más útil; puedes conservar el nombre y describir preparación e ingredientes en el otro idioma.
- Prioriza los idiomas que puedes revisar con una persona competente.
- Conserva una lista de términos propios del restaurante y cómo se explican.
- Incluye etiquetas, opciones de tamaño y mensajes de disponibilidad en la revisión.
Compara decisiones, no solo frases
Abre ambas versiones lado a lado. La persona que lee cada idioma debería poder reconocer el mismo producto, sus opciones y su precio. No basta con que la oración suene natural si omite un ingrediente importante o da a entender una porción distinta. Revisa especialmente términos de picante, técnica de cocción y acompañamientos.
Un ejemplo simple: «taco de setas con salsa verde» puede necesitar aclarar qué tipo de preparación recibe el comensal en otro idioma. Pide a alguien bilingüe que explique el plato a partir de la traducción sin mirar el original. Si imagina algo diferente, reescribe.
- Comprueba que las variantes tengan el mismo sentido en ambas versiones.
- No dejes un idioma con precios o productos antiguos.
- Prueba el cambio de idioma en un teléfono, no solo en el editor.
Crea una rutina corta de mantenimiento
Cada modificación de carta debería disparar dos preguntas: ¿qué cambió? y ¿en qué idiomas debe actualizarse? Asigna una persona que marque la revisión como terminada antes de compartir la nueva versión. Si no hay traducción segura para un producto nuevo, es preferible esperar o explicar el término con claridad que publicar un texto inventado.
MiMenu admite distintos idiomas de menú. Esa capacidad organiza las versiones; la fidelidad de los textos depende de la revisión humana de tu restaurante.
