Ordena por la forma en que la gente elige

Prueba categorías reconocibles, como entradas, tacos, platos principales y bebidas. Dentro de cada producto explica la preparación: empanizado, a la plancha o con salsa, según sea cierto para tu cocina. Un nombre creativo puede convivir con una descripción simple. «Taco del puerto» dice poco si no aclara qué ingrediente principal lleva y cómo se sirve.

Supón que el local ofrece taco de pescado, taco de camarón y ceviche. Para compararlos, el comensal necesita conocer la proteína, la preparación, el acompañamiento y el precio de cada uno. Publica imágenes propias o autorizadas que representen lo servido. Evita presentar un plato de muestra como prueba de origen, frescura o resultado garantizado.

  • Escribe el ingrediente principal y la preparación confirmada.
  • Diferencia platos con nombres parecidos.
  • Comprueba que foto y porción correspondan a la oferta real.

Ajusta la disponibilidad cuando cambie la cocina

Si se termina el pescado para tacos, marca ese producto como no disponible en vez de dejarlo visible mientras el mesero ofrece otra cosa. MiMenu permite actualizar disponibilidad desde el editor y la carta pública muestra los productos disponibles. Una persona responsable debe verificar el cambio en la URL que abre el comensal.

Para un plato que varía cada día, describe sólo la opción confirmada para ese turno. No atribuyas a la plataforma un inventario automático ni un reemplazo por horario: el equipo tiene que decidir cuándo actualizar el texto o retirar la oferta. Al cierre, revisa si el producto regresará mañana antes de reactivarlo.

  • Designa quién avisa que un ingrediente se terminó.
  • Retira o actualiza el producto y verifica la carta pública.
  • No reactives una preparación sin confirmación de cocina.

Habla de ingredientes con responsabilidad

Si alguien pregunta por alérgenos, una etiqueta corta no reemplaza la confirmación del equipo sobre ingredientes y preparación. Revisa recetas, salsas, guarniciones y posibles cambios del día antes de responder. No anuncies que un plato es «libre de alérgenos» sin un proceso capaz de respaldarlo; en este artículo no se certifica ningún producto.

Una descripción honesta puede decir «taco de camarón con col y salsa de la casa» si esos son los ingredientes usados. Cuando una salsa contiene un componente que cambia, conviene actualizar el texto o invitar a preguntar al personal. La meta no es llenar la carta de advertencias genéricas, sino dar información verificable y una vía de aclaración.

  • Confirma los ingredientes con quien prepara el plato.
  • Revisa cambios de salsas y acompañamientos.
  • Ante dudas alimentarias, dirige al comensal al equipo antes de asumir.